Creación de la Fundación

Lo primero en constatar fue que se trataba de una Fundación  instituída en Madrid, el día 5 de abril de 1878 por elDr. D. José Núñez Pernía, Marqués de Núñez, Médico de Cámara de Isabel II, y Presidente de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, en escritura pública otorgada ante el Notario de Madrid D.José García Lastra, con el número 184 de su protocolo, mediante la cual se creó la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, a la que se dotó con el solar y edificio existentes en la actual calle de Eloy Gonzalo, número 3, conocida en aquella fecha como “Paseo de la Habana” [1]. Esta escritura fue complementada por otra de fecha 4 de octubre de 1878, otorgada ante el mismo Notario y con número 518 de su protocolo [2].

En la primera de estas escrituras se describen tanto los orígenes de la Sociedad Hahnemanniana Matritense,como los vanos intentos realizados para conseguir del gobierno civil de Madrid  la puesta en servicio de la Cátedra y Clínica universitaria que para la enseñanza teórica y aplicación práctica de la Homeopatía le habían sido reconocidas, si bien con carácter experimental, mediante las Reales Ordenes de fechas 18 de enero [3] y 14 de mayo de 1850 [4], así como de 5 de enero de 1865 [5].

Se relata, asimismo, cómo se resolvió acudir a una suscripción internacional que allegase fondos privados para intentar construir un Hospital Homeopático en Madrid, el alcance de aquella y la importante ayuda que precisó del Dr. José Núñez Pernía.

Este proceso está ampliamente descrito tanto en las publicaciones de la Sociedad Hahnemanniana Matritense como en las de la Fundación (véanse El Criterio Médico,  años de 1872 a 1880, y el Boletín Clínico del Instituto Homeopático de Madrid, Tomo I, año de 1881, órganos respectivos de ambas instituciones), y en este trabajo sólo se examinarán algunas partes del mismo relacionadas con la evolución posterior de la Fundación, si bien será oportuno reproducir la cláusula Séptima de la escritura fundacional, por las hondas repercusiones que tuvo al condicionar muy seriamente la relación de una parte importante de los médicos homeópatas madrileños tanto con el Marqués de Núñez como con la Fundación. Dice así:

“Para el caso de que por disposición legal u orden del Gobierno, se acordase que éste o la Nación, la Provincia o el Municipio se hayan de apoderar o incautar del expresado Instituto o del capital o renta de su dotación, o bien si por fuerza mayor u otra cualquiera circunstancia, dejase aquel de destinarse a los objetos exclusivos de su fundación, que son la curación de los pobres que prefieran el tratamiento homeopático y la enseñanza metódica de esta medicina, o se hubiera de cambiar el orden de su administración, régimen y gobierno, contrariando lo establecido en esta escritura, el otorgante se reserva para sí y sus sucesores el derecho de reversión, directa incautación y libre y completa disposiciónn del citado Instituto y del capital o renta de su expresada dotación para que todo quede como de la plena propiedad particular del otorgante o de quien sea su sucesor, con todas las facultades inherentes al pleno y absoluto dominio, entendiéndose por sucesor del otorgante a los efectos de esta cláusula el que lleve el título de Marqués de Núñez, y si se suprimiesen los títulos nobiliarios, o al menos el de Marqués de Núñez, el que tuviese derecho de llevarlo, caso de existir el mismo título, y en su defecto, el que lleve el título de Marqués de los Salados, de los Núñez de Benavente, y a falta de éstos, Don Joaquín de Pernía, de Astorga, o sus sucesores, pues que el constituyente y sus sucesores en su caso, en tanto se les ha de considerar que tienen en suspenso el ejercicio del dominio del Instituto y su dotación en cuanto se cumplan fiel y exactamente las cláusulas anteriores, no de otro modo, porque no cumpliéndose se considerará que desde el instante de la infracción cesa la suspensión indicada de los derechos dominicales de que ahora se priva voluntariamente el otorgante por sí y sus sucesores, aunque sólo con carácter temporal para el caso previsto de no cumplirse la fundación, según queda establecida en esta escritura.”

Esta cláusula fue muy controvertida, pues una parte importante de los socios de la Sociedad Hahnemanniana Matritense consideró que la realización del Instituto y Hospital Homeopático madrileños eran una obra exclusiva de la Sociedad y que sólo a ella habrían correspondido tanto la propiedad como la creación de la Fundación. Estimaban que, con su actuación, el Marqués de Núñez se había apoderado de bienes que no eran suyos y, además, con la incorporación de esta Cláusula, disponía en favor de personas de su familia o a él allegadas de unos bienes que no le pertenecían.

El 10 de octubre de 1879 el Dr. José Núñez Pernía, Marqués de Núñez, otorgó testamento ante el Notario de Madrid D. José García Lastra, con el nº 566 de su protocolo [6] y en él, posiblemente con el fin de corregir esta sesgada interpretación, incluyó las siguientes cláusulas:

Número 11.- En la cláusula segunda de la escritura de Fundación del Instituto Homeopático y Hospital de San José, otorgada el 5 de abril de 1878, ante el presente notario, me reservé disponer para después de mi fallecimiento lo que tuviera por conveniente respecto a la renta, como parte de la dotación del Establecimiento, y cumpliéndolo ahora, es mi voluntad dejar, como dejo, setecientas cincuenta mil pesetas en títulos de la Renta Perpetua de España del tres por ciento consolidado, que se depositarán en el Banco de España a nombre del Director del citado Instituto y Hospital de San José, quedando facultado el que fuera dicho Director para percibir los intereses y aplicarlos al sostenimiento del mismo Establecimiento piadoso.

Número 12.- Habiendo fundado en terreno de mi propiedad el referido Instituto Homeopático y Hospital de San José, como asilo de los pobres, y con el ánimo de establecer en él la enseñanza de la medicina homeopática, el que ha sido construido con algunas suscripciones de personas caritativas, supliendo con mis fondos lo que ha faltado para terminar este piadoso establecimiento, quiero y es mi voluntad que las cantidades allegadas por los suscriptores, que importan poco mas o menos trescientos mil reales, se devuelvan a todos los suscriptores que lo reclamen, si el Gobierno, la Provincia o el Municipio, quisieran incautarse del indicado Establecimiento, y en este caso tuviera lugar la cláusula de reversión consignada en la fundación del mismo, y también si faltase al objeto a que ha sido destinado y se dejase de enseñar la doctrina pura de Hahnemann y de curar a los pobres según los preceptos de la medicina homeopática.

Si los fondos allegados por los suscriptores no fuesen reclamados por los mismos, la Junta de Patronos dispondrá de ellos en beneficio de los pobres o de obras de beneficencia. Lo mismo se hará con los legados de grande importancia, si los que los hubieran hecho al otorgar la escritura de donación o en su testamento, no hubiesen establecido la cláusula de reversión a favor de su familia u otros objetos distintos de los expresados.

Los fondos de suscripciones están asegurados por el capital de la renta que dejo a este Establecimiento, lo cual comunicaré oficialmente para los efectos consiguientes al Excmo. Señor Presidente del Patronato que he fundado y demás Señores patronos.”

Los ánimos se encresparon, el colectivo homeopático se dividió en dos tendencias y teniendo en cuenta la importante controversia suscitada, será útil, también, la consulta de las siguientes publicaciones:

Boletín del Instituto Homeopático de Madrid, Tomo I, año 1881 [7], en el que se incluye la “Historia del Instituto Homeopático y Hospital de San José”, escrita por el Dr. Anastasio García López, que fue Secretario y Presidente de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, miembro de la Comisión Promotora del Hospital y Patrono de la Fundación, cometidos que le otorgan un conocimiento directo de los hechos  y un protagonismo singularmente importante.

El Criterio Médico, Tomo XXI, año 1880 [8], en el que el Dr. Zoilo Pérez y García, escribe sobre “Los Derechos de la Sociedad Hahnemanniana Matritense sobre el Hospital e Instituto Homeopáticos”.

Recopilación Histórica Número 6, mayo de 1998 [9], elaborada desde la Fundación en ocasión del “125 Aniversario del comienzo de la construcción del Instituto Homeopático y Hospital de San José”.

Se remite, por tanto, a los lectores interesados en este apartado a la consulta de las citadas publicaciones, señalando aquí que estas Cláusulas, seguramente, han sido básicas para la pervivencia de la Fundación, si bien, al mismo tiempo, tal vez hayan sido el origen de las tensiones que se han manifestado en diversas ocasiones entre los poseedores de los títulos de Marqués de Núñez y Marqués de los Salados, pues ambos títulos nobiliarios confieren a quienes los detenten la condición de Patronos natos de la Fundación y les asigna, en ciertos casos, la condición de Director de la Fundación, con una repercusión bastante negativa en algunos pasajes de la vida de la institución.

El presente trabajo se ocupará, por tanto, sólo parcialmente de estas incidencias y de la evolución posterior que tuvieron el Instituto y Hospital Homeopáticos, desde aquel lejano 1879 a nuestros días.

Se irán tratando, pues, sólo diversos apartados relativos a los edificios, suscripción internacional y donaciones, legado Puig Monmany, enseñanza homeopática, Consultorio benéfico-asistencial, repercusión de la disputa del título nobiliario de Marqués de Núñez, tensiones y enfrentamientos en el seno de la Junta de Patronos catalogación monumental, presente y futuro, respecto de los cuales se aflorarán diversos documentos localizados y en otros serán meramente enucniados para un estudio posterior mas completo.


[1] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, T. 33.496, folios 2.049 a 2.062 vuelto.

[2] AHP, T. 33.499, folios 5.779 a 5.784 vuelto.

[3] Colección Legislativa de España. Primer cuatrimestre de 1850. Nº 36.

[4] Id. Id.. Segundo cuatrimestre de 1850. Nº 435.

[5] Gaceta de Madrid, Año CCIV-Núm. 31, del 31.1.1865, p. 1.

[6] AHP T. 33.509, folios 7.479 a 7.494 vuelto.

[7] Boletín Clínico del Instituto Homeopático de Madrid, Tomo I, Imprenta, Estereotipia y Galvanoplastia de Aribau y Cª (Sucesores de Rivadeneyra), Madrid 1881, pp. 3 a 5, 21 a 24, 40 a 43, 53 a 59, 70 a 74, 85 a 91, 104 a 108, 117 a 121, 130 a 137, 150 a 155, 355 a 360 y 365 a 374.

[8] El Criterio Médico, órgano oficial de la Sociedad Hahnemanniana Matritense y del Instituto Homeopático, Tomo XXI, Imprenta y Estereotipia de Aribau y Cª, Madrid 1880, pp. 529-542.

[9] ANTÓN CORTES, F., “Recopilación Histórica nº 6”pp. 11-15.

.