Suscripción Internacional y Donaciones

En la sesión literaria y banquete celebrados por la Sociedad Hahnemanniana Matritense el 10 de abril de 1872, para conmemorar el 117º Aniversario del natalicio de Samuel Hahnemann, el Dr. José Núñez Pernía [1], manifestó en su brindis:

“…Abrigo una convicción profunda de que si nosotros queremos trabajar con fe, se conseguirá tener un Hospital Homeopático, mas por por otros caminos que los seguidos hasta aquí. Hay necesidad para ello de un gran desprendimiento por nuestra parte, y si os decidís a intentarlo, contad con que yo haré cuanto pueda para que se realice ese proyecto tan humanitario y tan útil para nuestra escuela”.

Se elabora un documento de cuatro páginas que lleva por título “Fundación de un Hospital Homeopático en Madrid”, firmado “a nombre de la Sociedad Hahnemanniana Matritense” por los Dres. Marqués de Núñez, Tomás Pellicer, Benigno Villafranca, Anastasio García López, Miguel Iturralde y Paz Alvarez, y se redacta un breve escrito en el que se comunica la iniciativa, se pone en marcha la suscripción y se incluye la lista de los primeros suscriptores, encabezados por la aportación de 100.000 reales que realiza el Dr. José Núñez Pernía. Destacan, también, las de los Dres. Pedro Aróstegui, Tomás Pellicer y Anastasio Alvarez y González, con  10.000 reales, cada uno.

En el documento se señala que: “por ahora no se recauda cantidad alguna hasta no reunir en nuestro poder todas las hojas de suscrición, que nos devolverán los que tengan a bien ayudarnos, llenando los huecos que contienen.”

Según las listas publicadas en El Criterio Médico [2], fueron del orden de setecientas las personas que colaboraron en la iniciativa y sus donaciones, como cita el Dr. Anastasio García López, alcanzaron un total de 333.877 reales, a los que habría que añadir los 100.000 donados por el Marqués de Núñez, cantidades importantes mas insuficientes para sufragar el costo total del Hospital, en el que se habían invertido 991.712 reales. El Marqués de Núñez, realizó, por tanto, una aportación adicional de 557.835 reales.

Es oportuno consignar que entre los setecientos donantes no figura ninguna aportación de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, habiéndose hecho las donaciones de sus socios a título personal. Incluso lo recaudado en su Consultorio Benéfico-Asistencial, figura consignado como aportación de “los pobres que asisten al Dispensario de la Sociedad” [3].

Es evidente que la Sociedad Hahnemanniana Matritense asumió, junto con el Marqués de Núñez que sin duda constituía un fundamental apoyo social y económico, una importantísima tarea de gestión y promoción del proyecto, que la hace merecedora de permanente reconocimiento, pero conviene dejar constancia de que no hizo ninguna aportación económica para la construcción del Hospital.

A partir de su inauguración, el Instituto Homeopático y Hospital de San José fué recibiendo importantes donaciones y a ellas nos vamos a referir, mas, por su cuantía y por la trascendencia que tuvieron en la vida de la Fundación, nos ocuparemos en primer lugar de las aportaciones realizadas por los hermanos D. José y D. Jaime Puig Monmany:

Declaración y Convenio sobre donaciones de D. Jaime Puig Monmany

Las referencias que se han podido localizar hasta el presente sobre los hermanos Puig Monmany son  escasas.

En la sede del Instituto Homeopático y Hospital de San José se conservan sendos retratos, de autor desconocido, y se tiene constancia, también, de su participación en la suscripción internacional para la construcción del Hospital Homeopático, en la que  hicieron una aportación personal de 2.000 reales y allegaron otras suscripciones en Méjico por importes superiores a 15.000 reales.

Por la obra Introducción a la Medicina Homeopática, del Dr. Proceso Sánchez Ortega [4], se sabía que estos hermanos llegaron a México en torno a 1856, dieron un gran impulso a la difusión de la Homeopatía en aquel país con sus importantes curaciones y quisieron crear un Hospital Homeopático en México capital, lo que no les fue autorizado.

En El Criterio Médico, órgano oficial de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, se consignan diversas referencias a la actuación de ambos hermanos, resaltándose la gran reputación alcanzada por José como médico homeópata. Falleció en la ciudad de Méjico el día 8 de febrero de 1877, a consecuencia de una afección renal, y era Socio corresponsal y de Honor de la Sociedad Hahnemanniana Matritense. Su hermano Jaime, años mas tarde, sería nombrado Patrono de Honor de la Fundación.

Se sabía, también, que habían realizado una importante donación a la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, en el año 1881, pero no estaba suficientemente documentado este apartado, que influyó de modo decisivo en la vida de la Fundación ya que supuso, incluso, la modificación del régimen jurídico de la misma.

Con ánimo de documentar mas y mejor estos hechos, pues en Méjico se les considera por algunos médicos como constructores del Hospital homeopático madrileño, se ha realizado una amplia búsqueda de antecedentes y éstos han sido los resultados obtenidos, hasta el momento:

D. José y D. Jaime Puig Monmany cabe pensar fuesen oriundos de Cataluña, posiblemente de la provincia de Lérida, aunque no se tenía confirmación documental de esta circunstancia, y debieron tener una estrecha relación con el Dr. Anastasio García López, al que concedieron una amplia delegación de facultades en 1881, según consta en la escritura otorgada en el Consulado de España en México, con nº 10 de su protocolo[5], que dice así:

“El 6 de septiembre de 1881, D. Jaime Puig y Monmany, mayor de edad, soltero, propietario, vecino de esta capital y residente en la casa número cuatro de la segunda calle de la Pilarica y presentes los testigos que se expresarán, dijo:

Que en la forma que mejor haya lugar en derecho, firme y valedera sea, otorga, dá y confiere poder al Doctor Don Anastasio García López, vecino de Madrid, con la facultad de sustituirlo en todo o en parte, para que represente en la escritura que debe otorgarse en aquella Corte, entre el compareciente y el patronato del Instituto Homeopático y Hospital Homeopático de S. José fundado por Don José Núñez Pernía, Marqués de Núñez, sobre las Donaciones que ha hecho y haga en lo sucesivo a dichos establecimientos piadosos bajo las reservas y condiciones y según las instrucciones dadas al dicho Don Anastasio García López.

Para que se incaute de las cantidades que a su tiempo apareciesen en la repetida escritura en el caso de que dejase de existir el mencionado Hospital de San José por cualquier circunstancia de las previstas en la escritura de la fundación o alguna otra no prevista.

Para que en el caso de tener que presentarse a los Tribunales de justicia en el desempeño del presente mandato, entable y conteste demandas ante todos los tribunales y juzgados, siga las apelaciones y recursos que creyese necesarios, articule y absuelva posiciones, someta las cuestiones a árbitros de la clase que estimase conveniente, transija toda clase de pleitos y cuestiones.

Para ejercer en nombre del compareciente todos los actos judiciales no mencionados en este poder y para los cuales la ley exija mandato expreso.

Y yo el Cónsul doy fe de que conozco al otorgante, el cual tiene la capacidad legal necesaria y de que habiéndole leído íntegramente este mandato, después de invitarle a que lo hiciera por sí mismo, manifestó su conformidad en presencia de los testigos Don Juan Valdés y Cuevas y Don Carlos Noreña, ambos mayores de edad, vecinos de esta Capital y sin impedimento alguno legal para concurrir a este acto, por cuya razón, firman con el otorgante hoy día de la fecha ut supra.

El otorgante: Jaime Puig y Monmany.- Como testigo: Juan Valdés y Cueva.- Como testigo: Carlos Noreña.- Hay un sello que dice: Consulado de España en Méjico.- El Cónsul de España: Francisco María Rivero.

Es copia testual  del documento que obra al folio diez y siete del libro corriente de instrumentos públicos del Consulado de mi cargo.- Méjico siete de setiembre de mil ochocientos ochenta y uno.- Frco. María Rivero.- Hay un sello del Consulado de España en Méjico.- Número mil quinientos quince.- Visto en este Ministerio de Estado para legalizar la firma  de Don Francisco Mª Rivero, Cónsul de España en Méjico.- Madrid veinte y cuatro de Noviembre de mil ochocientos ochenta y uno.- El Subsecretario: J. Méndez de Vigo.- Hay varios sellos del Ministerio de Estado.”

El original del presente documento fue localizado en el correspondiente libro de instrumentos públicos del Consulado de España en la ciudad de México, que se conserva en el Archivo Histórico de Protocolos en Madrid, y constituía uno de los primeros en que se localizaba la firma autógrafa de D. Jaime Puig y Monmany.

Se trataba, a continuación y como objetivo de la búsqueda, de localizar la correspondiente escritura, respecto de la cual figuraban citas en diversos documentos, pero sólo se conocía que había sido otorgada por el Cardenal Arzobispo de Toledo, en representación de la Fundación, y por el Dr. Anastasio García López el 1 de diciembre de 1881, ignorándose tanto la ciudad como el nombre del notario interviniente.

Por razones de la jerarquía eclesiástica que ostentaba la representación de la Fundación, se pensó que pudiese haber sido otorgada en Toledo y ante notario eclesiástico. Se consultaron los Archivos Históricos del Arzobispado y de Protocolos Notariales de Toledo y el resultado fue negativo en ambos.

Se hacía precisa una nueva búsqueda, esta vez en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, e ir consultado todos los libros de los Notarios existentes en Madrid en 1881. No fué una tarea sencilla, pero, finalmente, permitió la localización del documento original, del que resulta lo siguiente:

Con el fin de documentar las previsiones adoptadas por D. Jaime Puig Monmany, el 1º de diciembre de 1881, ante el Notario de Madrid D. Luis González Martínez, con domicilio en Madrid, calle de Desengaño, 1, 2º derecha, con número de protocolo 1.260[6], se procedió a la firma de una

“Declaración y convenio sobre ciertas donaciones hechas y que trata de hacer el Señor D. Jaime Puig y Monmany al Instituto Hospital Homeopático de S. José de esta Corte, representado éste por el Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo y aquel por el Señor D. Anastasio García López”.

En la misma, los comparecientes dicen:

“Que el Don Jaime Puig y Monmany, residente en Méjico, ha donado y trata de donar dentro de las prescripciones legales algunas cantidades al mencionado Patronato del Instituto y Hospital Homeopático de San José de esta Corte y con objeto de aclarar conceptos y evitar dudas o interpretaciones, establecen las siguientes

Cláusulas y condiciones:

Primera: Todas las cantidades que el Don Jaime Puig y Monmany ha donado o done en lo sucesivo se invertirán en papel del Estado o fincas urbanas, para con los productos fundar una renta que se empleará precisamente en el mantenimiento del Hospital Instituto Homeopático de San José de esta Corte, sito en el barrio de Chamberí, sin que jamás ni por ningún motivo sirva dicha renta o capital para indemnización de anticipos hechos para la construcción de dicho Hospital, ni para otro objeto, sea de la clase que fuese, distinto del señalado en esta cláusula, que es, como se ha manifestado la conservación material y científica del referido hospital Instituto Homeopático de San José.

Segunda: De la renta de que trata la cláusula anterior será la mitad para el citado Hospital y la otra mitad para el Donante Don Jaime Puig y Monmany; pero si mientras este viva, no hubiese hecho uso del todo o parte de dicha mitad de la renta que se reserva para él, pertenecerá al Hospital y el Patronato del mismo entrará en posesión de ella, sin mas trámites que lo consignado en esta cláusula y la invertirá en acrecentar el capital y después de su muerte, será ya toda la renta para el Hospital.

Tercera: En el caso de que dejase de existir el mencionado hospital Instituto por cualquiera de las circunstancias previstas en la escritura de fundación o alguna otra no prevista, el apoderado en esta Corte del Señor Puig y Monmany, se incautará de las cantidades que este hubiese donado, recojiendo todos los valores comprados con aquellas y al aviso de la reivindicación, determinará lo conveniente sobre su inversión el donante, si todavía viviese; y si ya hubiese fallecido su albacea y a falta de este, el Patronato, antes de disolverse en unión de su apoderado, dividirá todo el capital donado en cinco partes iguales que se distribuirán del modo siguiente:

Una para un Hospital Civil de la Ciudad de Barcelona. Otra para un Hospital Civil de Villabona de la Barca, Obispado de Lérida. Otra para un Hospital Civil de la Ciudad de Santiago de Galicia. Otra para un Hospital Civil de la Ciudad del Ferrol y otra parte para un Hospital Civil de la Ciudad de Méjico; dándose siempre la preferencia en las citadas poblaciones a aquellos en los que sean tratados los enfermos por el método homeopático.

Cuarta: En las actas de las sesiones del Patronato, se harán constar las cantidades que haya donado el Señor Puig y Monmany, e igualmente los valores en que se inviertan, llevando una cuenta de estos Donativos, dándose de todo esto recibos y certificados por la Secretaría del Patronato al apoderado del Señor Puig, cuando proceda, que se le expidan para justificar a su representado la entrega e inversión de las mencionadas cantidades.

Quinta: La reserva de la mitad de la renta que el Señor Puig y Monmany, deja para sí a tenor de lo establecido en la cláusula segunda, se entiende que es desde el otorgamiento de esta escritura, en razón a que las rentas obtenidas, anteriormente de sus donativos, han sido ya invertidas por entero en las atenciones del Hospital.

Sexta: Señalan esta Corte, como domicilio para cualquier actuación o gestión que pudiera dimanar de este contrato.

Tal es el que otorgan y a su exacto cumplimiento en el concepto indicado, obligan a sus respectivas representaciones en la manera mas lata que permiten nuestras leyes.

En corroboración de todo firmarán siendo testigos Don Felipe Jiménez y Plaza y Don Antonio Evisa y Torres, de esta vecindad y sin impedimento para ello según aseguran, después de enterados de las causas que lo constituyen.

Procedo yo el Notario a la lectura íntegra y en alta voz de este documento, por renunciar a hacerlo por sí los Sres. concurrentes, previa instrucción del derecho que para ello les asiste; y de cuanto queda consignado, también doy fe.

Juan Ignacio Moreno, Cardenal Arzobispo de Toledo. Anastasio García López. Felipe Jiménez. Antonio Evisa. Signada: Luis González Martínez.”

El importe total legado por los Sres. Puig Monmany llegó a alcanzar la suma de 591.000 (quinientas noventa y una mil) pesetas, y, conforme a las previsiones establecidas, fue invertido, a medida que se fue constituyendo, en títulos de Renta Perpetua al 4% interior[7].

No se ha conservado una relación pormenorizada de las fechas en que fueron recibiéndose las aportaciones de D. Jaime Puig Monmany, si bien en el Banco de España, con fecha 26 de enero de 1883 y amparado por el Depósito de Efectos en Custodia Transmisible Nº 190726, figura el depósito de 17 títulos Deuda perpetua interior al 4%, por un importe de Ptas. 327.000,00, efectuado por el Marqués de los Salados como Director nato del Instituto Homeopático.

Este depósito es independiente del constituido el 3 de febrero de 1883 por D. Manuel F. Pérez y el Conde de Bernar, como testamentarios del Marqués de Núñez, Depósito Intransmisible Nº 15.635, por Ptas. 328.000,00, que procede de la amortización del depósito de 750.000,00 pesetas al que nos hemos referido en otro apartado.

Teniendo en cuenta la minima liquidez de la Fundación, cabe pensar que las citadas 327.000,00 pesetas proceden del legado de los hermanos Puig Monmany.

La reciente localización de una “Nota de recuerdo” nos orienta un poco mas en la reconstrucción de cómo se fue constituyendo este legado. Literalmente dice así:

“El Instituto homeopático y Hospital de San José, de Madrid, tenía en la ciudad de México un crédito de 70.419 pesos, 33 centavos, moneda mexicana, contra la casa del abintestato D. Manuel Mendoza Cortina, procedente del legado que hizo al morir D. Jaime Puig Monmany, también de México, al citado Instituto homeopático, y de cuyo señor era albacea y testamentario el referido D. Manuel Mendoza Cortina.

El Patronato del Instituto, en vista de las dificultades que había para la realización de dicho crédito, y lo enorme del giro para poner el dinero en Madrid, caso de que se realizase algún día, acordó gestionar la venta de dicho crédito, y habiendo encontrado comprador, comisionó al Sr. Conde de Puñonrostro y a D. Anastasio García López para otorgar la escritura y llevar a cabo todas las operaciones consiguientes.”

El precedente acuerdo fue adoptado por el Patronato de la Fundación en la sesion celebrada el 12 de diciembre de 1888 y, en consecuencia, el 4 de enero de 1889, ante el Notario de Madrid D. José García Lastra, con nº 7 de su protocolo, se firmó la escritura de Carta de Pago otorgada por parte del Instituto Homeopático y Hospital de San José a favor del abintestato de D. Manuel Mendoza Cortina, en cuyas cláusulas se contienen las siguientes manifestaciones:

“Primero.- Que al mencionado Instituto Homeopático y Hospital de San José pertenecee un crédito de setenta mil cuatrocientos veintinueve pesos noventa y tres centavos en moneda mejicana contra el abintestato de Don Manuel Mendoza Cortina, radicante en la Ciudad de Méjico.

Segundo.- Que el indicado Patronato comprendiendo la conveniencia de realizar ese mismo crédito, tanto para que lo que se perciba produzca utilidad al Establecimiento como para evitar principalmente que por la depreciación constante de la plata vaya en aumento el cambio actual de treinta y tres por ciento, así como también por lo incierto del resultado de la explotación o venta de los bienes que en la República Mejicana posee el repetido abintestato, acordó hacer efectivo desde luego el aludido crédito de setenta mil cuatrocientos veintinueve pesos noventa y tres centavos en moneda mejicana por la cantidad de doscientas treinta y cinco mil pesetas españolas bien fuese bajo la forma de cession o en concepto de pago, toda vez que el propósito del Patronato se satisface con percibir aquí en Madrid esa cantidad que es la ofrecida por el Sr. D. Manuel Ibáñez Posada, el que fijando últimamente su carácter en el asunto ha manifestado que su gestión y oferta eran por cuenta del abintestato y como pago y cancelación del crédito”. (AHP T. 36353, folios 27 a 34).

En la citada nota recordatoria se indica que esta escritura se firmó en casa del Conde de Puñonrostro, a la sazón mayor de setenta años, Teniente General y Senador del Reino, a quien se entregaron las 235.000 pesetas, que ambos apoderados procedieron a depositar en el Banco de España hasta que el Patronato les diera orden de invertirlas en papel del Estado:

“Como el Patronato había dado a esta comisión un tipo muy bajo para la compra de valores, y por esta época tenían un movimiento de alza extraordinario los fondos públicos, por cuyo motivo el Sr. Conde de Puñonrostro, sin esperar orden del Patronato dispuso hacer la compra cuando vió que el tipo de cotización se acercaba a 76%; y se compró una partida de títulos del 4% interior perpetuo de 300.000 pesetas nominales, y a los pocos días otra de 6.500, habiendo hecho su depósito en el Banco de España, de la 1º partida el 4 de Mayo, y de la 2ª el día 9, cuyos resguardos, llevan los números 261.757, y 261.895. Estos resguardos, las pólizas del agente que hizo las compras, y unas ciento y pico de pesetas en metálico que sobraron quedó en poder del Conde de Puñonrostro para conservarlo todo hasta que se reuniese el Patronato.

Mas como ocurrió el fallecimiento de dicho Sr. Conde antes de que el Patronato se reuniera, han quedado dichos efectos en casa del difunto, cuya familia se propone hacer su entrega cuando se le avise.

En consecuencia tiene el Patronato los siguientes fondos procedentes de los donativos y legado del Sr. Puig y Monmany, depositadas en el Banco de España:

De los primeros donativos ………………………. 282.000 pesetas nominales.

De las últimas compras ………………………….. 306.500 “

Una partida que adeuda hace años Don José Núñez

Granés ………………………………………………     2.000 “

Total ……………………………………………. 591.000 pesetas nominales”

Esta descripción es coincidente con los siguientes Depósitos que figuran constituidos, en mayo de 1890, a nombre de la Fundación en el Banco de España:

Número 18.767 100.000 pesetas

Id.   18.845 100.000     “

Id. 18.868   82.500     “

Id.           261.757 300.000     “

Id.           261.895     6.500     “

por un importe de 589.000 pesetas nominales, a las que habrían de añadirse las 2.000 pesetas a aportar por el Director Administrativo de la Fundación.

Otras donaciones relevantes

Ya hemos dejado constancia de la gran corriente de simpatía internacional que suscitó la petición de ayuda hecha por la Sociedad Hahnemanniana Matritense y la generosidad de tantas personas, de todos los estamentos sociales, como contribuyeron, en la medida de sus posibilidades, a esta iniciativa. Las páginas de El Criterio Médico fueron dejando referencia de todas estas colaboraciones, resumiendo aquí aquellas donaciones cuya cuantía superó los 1.000 reales, respetando el orden cronológico en que fueron publicadas:

  • D. Ciriaco Tejedor 2.000
  • D. Salvador Cuesta 1.000
  • D. Anastasio García López 2.000
  • D. Miguel Iturralde 2.000
  • D. Paz Alvarez 2.000
  • D. Benigno Villafranca 2.000
  • D. Bernardino Duvós 2.000
  • D. José Puig y Monmany, de Méjico 2.000
  • D. Alejandro Rodríguez y Tejedor 1.000
  • D. Francisco Javier Tejero 2.000
  • D. Andrés Merino 4.000
  • D. Fernando M. Sacristán 10.000
  • D. Cesáreo Martín Somolinos 2.000
  • D. José Terrats y Dalmau 2.000
  • Dª Isabel Polo 1.000
  • D. Francisco Orenga 1.000
  • Marqués de Riscal, de Burdeos 2.000
  • D. Camilo Balmaseda, de Burdeos 2.000
  • D. Eugenio Couillaut 2.000
  • D. Francisco Lersundi 1.000
  • D. Miguel Pérez Moltó 1.000
  • Testamentarios de D. Antonio Murga y Michelena 2.000
  • D. de P. 4.000
  • Marquesa de Almaguer 1.000
  • Duque de Veragua 2.000
  • D. Manuel Félix Pérez 1.000
  • D. Andrés Antero Pérez 1.000
  • D. Joaquín Alcalde y Casal 1.000
  • D. Julián Duro 1.000
  • Dª Josefa Moltó 2.000
  • Marqués del Romeral 1.000
  • Dª M. J. P. 2.000
  • D. Fernando Contasti 1.000
  • Dª Isabel Borrell 1.000
  • D. José Sanfeliú, de Veracruz 1.000
  • Marqués de Figueroa 1.000
  • D. Rodrigo Soriano 2.000
  • Mons. Santiago Estraluzas y Lamas 1.000
  • D. Ernesto Bursac 2.000
  • D. Camilo Clausolles, Buenos Aires 1.000
  • D. Emilio Lezcano, La Habana 1.000
  • Dª Plácida C. de Bursac 1.000
  • D. Manuel Bielsa, Méjico 2.000
  • D. Iñigo Noriega, Méjico 2.000
  • D. Manuel Mendoza Cortina, Méjico 4.000
  • D. Tulio Muñoz y Lara, Buenos Aires 2.000
  • D. Vicente Querol, Cuba 10.000
  • Baron de Parouty, Burdeos 1.900
  • Vicario Capitular de Toledo 4.000
  • D. Eugenio Escartín 1.000
  • Conde de Villaseñor 1.000
  • Conde de los Corbos 2.000
  • Sres. Nájera, Pelayo y compañía 1.000
  • Sres. de Guarda 1.000
  • D. Isidro de la Torre, Méjico 2.000
  • D. Pío Mermejillo, Méjico 2.000
  • Conde de Santa Coloma 1.000
  • D. Anastasio Alvarez González, 2º donativo 1.000
  • D. Juan Sanllehy 2.000
  • Marqués de Riscal, de Burdeos, 2º donativo 1.900
  • D. José Sanfeliú y Bernat, 2º donativo 1.040
  • D. Agapito Fontecilla, Méjico 1.740
  • D. Julián Duro, 2º donativo 1.000
  • D. Carlos de Eizaguirre 2.000
  • Dª Fernanda Maestre 1.000
  • Vicario Capitular de Toledo, 2º donativo 3.000
  • D. Pablo Fuentes y Herrera, Méjico 1.000
  • S.M. LA REINA Dª ISABEL DE BORBON 20.000
  • D. Anastasio Alvarez González, 3º donativo 2.000
  • D. Ciriaco Tejedor, 3º donativo 1.500
  • D. Bruno Zaldo 10.000
  • D. Antonio López y López 2.000
  • D. José de Ortueta 1.000
  • D. Emilio Fernández, Argentina 1.000
  • D. Esteban Wönner, italiano, desde Montevideo 1.000
  • Marqués de Laguna 1.000
  • D. Eduardo Sancho 2.000
  • Dª Mª de la Paz Muxica, de Burdeos 1.000
  • BANCO DE ESPAÑA 1.000

Además de los incluidos en la precedente relación, incluimos esta otra en la que, con donaciones de menor cuantía, figuran relevantes personalidades médicas y farmacéuticas, familiares de los primeros homeópatas españoles o con un singular protagonismo en el ámbito homeopático:

  • D. José Brun 500
  • D. Francisco Firmat 400
  • D. Alejandro Soler 200
  • D. Joaquín Pellicer 500
  • D. Manuel Pascual y Berzosa 500
  • D. Víctor M. de Grau 400
  • D. Bernardino Dadéa, de Turín 500
  • D. Ignacio Rico y Morell 500
  • D. Antonio Pernía 500
  • D. Mariano Marín y Monserrat 500
  • D. Ceferino Marín López 500
  • D. Pedro Martínez y Masegosa 100
  • D. José Serra y Tió 500
  • D. Juan B. Mañá, padre 100
  • D. Juan B. Mañá, hijo 300
  • D. José Mª López, desde Montevideo 500
  • D. Federico G. Ugarteche, desde Montevideo 400
  • Dr. Barros Pimentel, de Brasil 100
  • D. Alejandro Soler, 2º donativo 100
  • D. Emilio Bernar 500
  • D. Manuel Tejedor y Quijana 100
  • D. Vicente Vignau y Ballester 500
  • D. Manuel Ausó y Monzó 500
  • D. Manuel Ausó y Arenas 300
  • D. Pedro Rino y Hurtado, 2º donativo 300
  • D. José García Lastra 100
  • D. Sebastián Carbonell 40
  • D. Francisco Sagrera, 2º donativo 100
  • D. Francisco Sagrera, 3º donativo 100
  • Dr. Giocchani Pompili, de Roma 190
  • Dr. Juan Triany, italiano, desde Montevideo 180
  • D. Eusebio Coll, de Toro 20
  • D. Pedro Rino y Hurtado, 3º donativo 199

Singular recuerdo merecen en este punto las aportaciones que efectuaron los pobres que han asistido al Dispensario de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, con cuatro entregas por un total de 162 reales.

También, las campañas de captación de numerosos donativos gestionados por D. José y D. Jaime Puig Monmany, así como por D. José Sanfeliú y Bernat, en Méjico; por el Dr. Juan Cristiano D´Korth, en Montevideo, y por D. Narciso Zepedano y D. Tulio Muñoz y Lara, en Buenos Aires.

Siempre con el fin de allegar fondos para la construcción del Hospital, se organizaron dos funciones teatrales benéficas: la primera, se celebró en el Teatro de la Opera, de Madrid, el 16 de diciembre de 1873[8],  y, la segunda, en el Teatro Español, el 23 de marzo de 1874[9], obteniéndose unas recaudaciones netas de 8.196 y 3.900 reales, respectivamente.

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