Titulo Nobiliario de Marqués de Nuñez

Por Real Decreto de 25 de noviembre de 1865, la Reina Dª Isabel II hizo merced de título del Reino, con la denominación de Marqués de Núñez, a D. José Núñez Pernía López Altamirano, Osorio, Cabeza de Baca, Alvarez Escarpizo“con facultad de poder nombrar sucesor por una vez, sucediendo a éste sus hijos y descendientes habidos en constante y legítimo matrimonio”. El Real Despacho está fechado el día 13 del mismo mes, con número 37.340[12].

D. José Núñez Pernía, primer Marqués de Núñez, al instituir la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, estableció en ella unas cláusulas que reconocen a quien ostente esta merced nobiliaria la condición de Patrono nato con derecho a ejercer la dirección administrativa y/o facultativa así como la reversión en su favor, en los casos de incumplimiento de fines o extinción de la Fundación, de los bienes resultantes de su liquidación (una vez que se hayan cumplido, asimismo, las previsiones establecidas en su testamento).

Es importante conocer y recuperar unos hechos desarrollados a lo largo de un siglo, entre 1880 y 1980, por la trascendencia que han tenido en diversos momentos de la vida de la Fundación y por los anhelos de enriquecimiento que han podido generar, con comportamientos presumiblemente irregulares en algunos de los pretendientes.  

D. José Núñez Pernía, soltero, haciendo uso de la facultad que tenía,  nombró para continuarle en el título a su ahijado D. José Guillermo Fano y García, y sus albaceas testamentarios solicitaron el 4 de junio de 1880 se le entregase la ejecutoria correspondiente. Hubo diversas incidencias en la tramitación del expediente [13] y, finalmente, por Real Decreto de 19 de septiembre de 1892 le fue reconocida la merced, en uso de la cual permaneció hasta su fallecimiento el 18 de noviembre de 1924, en el estado civil de casado y sin hijos[14].

D. José Guillermo Fano y García, había nacido en Madrid el 4 de febrero de 1872[15] y en su familia se integraban tres presuntas hermanas, a quienes se atribuye la siguiente filiación:

María del Carmen Fano y García, nacida el 16 de julio de 1865[16].

Margarita Fano y García, nacida el 6 de noviembre de 1867[17].

María Josefa Fano y García, nacida el 16 de diciembre de 1868[18].

En sus respectivas partidas de bautismo se declara que son hijos, los cuatro, de D. Guillermo Fano y Menéndez y de Dª Encarnación García Pérez, cuyo matrimonio había tenido lugar en la madrileña Parroquia de Santa Cruz, el 24 de enero de 1848.

La atribución de esta paternidad es fraudulenta pues está debidamente acreditado que D. Guillermo Fano y Menéndez había muerto el 30 de agosto de 1856 [19] en la ciudad de Valencia y  Dª Encarnación García Pérez también había fallecido en Madrid el 7 de marzo de 1848[20].

El título de Marqués de Núñez quedó vacante en 1924, al morir D. José Guillermo Fano y García, y a lo largo de un periodo de 50 años ha sido pretendido por diversas personas[21], algunas de las cuales basaron su derecho en un parentesco que nunca pudieron acreditar, por lo que fueron desestimadas

El 20 de septiembre de 1980, D. Jaime Fernández Moreno (nieto de Dª María Josefa Fano y García), solicita la sucesión diferida en el título, y tras una tramitación  irregular, por Orden de 19 de julio de 1982 obtuvo Carta de Sucesión en el título[22].

La presunción de irregularidad se basa en los siguientes hechos:

Dª María Josefa Fano y García, abuela de D. Jaime Fernández Moreno y de la que derivarían sus pretendidos derechos, solicitó el título el 19 de febrero de 1925 y por Real Orden de 21 de febrero de 1925 se le advirtióque la pretensión sucesoria deducida no puede tenerse por válidamente formulada ínterin no se cumplan los requisitos indicados (los requisitos no cumplimentados eran: solicitud dirigida a S.M. y árbol genealógico del que partía el pretendido derecho). Dª María Josefa Fano y García falleció en Madrid el 20 de julio de 1938 y nunca recurrió la citada R.O. de 21 de febrero de 1925[23].

El 14 de julio de 1948, su hijo D. Jesús Fernández Fano, padre de D. Jaime,  solicita el título y en la tramitación, con fecha 26 de junio de 1962, la Subsecretaría de Justicia comunica al Presidente de la Audiencia Territorial de Madrid, “que este Ministerio ha tenido a bien acordar, tenerle por no personado y parte en dicho expediente, por haber sido excluída del mismo la citada Dª Josefa Fano García, por Real Orden de 21 de febrero de 1925…”.

El Juzgado de Instrucción nº 19 de Madrid comunicó personalmente esta resolución a D. Jesús Fernández el día 21 de julio de 1962, quien firmó la notificación judicial en el sentido de “quedo enterado y notificado”[24]. Fallecería en Madrid el 17 de septiembre de 1975 y, al igual que su madre, nunca recurrió el que se le tuviese por no personado y parte en este expediente.

Pese a estos hechos, cuando D. Jaime Fernández Moreno[25] solicitó la sucesión diferida, manifestó en su petición:

“…Dª Josefa Fano García, que fue mi abuela paterna, solicitó el Título, pero también falleció durante la Guerra Civil, antes de que le fuera concedido. Tuvo dos hijos Dª Enriqueta Fernández Fano y D. Jesús Fernández Fano, que fue mi padre, quien solicitó el Título en 13 de julio de 1945… Habiendo fallecido mi padre el 17 de septiembre de 1975, sin obtener el Título, este me corresponde a mí por ser el mayor de sus hijos…”

Y, en el punto nº 28 del índice de documentos anexos a su petición, señala que “…no alega mas méritos que los de su carrera de Doctor Ingeniero de Caminos, ejercida con brillantez por espacio de mas de 25 años, y su lealtad inquebrantable a la corona y a la persona de S.M. el Rey Don Juan Carlos I.”

Cabe, en este punto, preguntarse en cuánto pueden estimarse los méritos y la lealtad inquebrantable a la corona y a la persona de S. M., de quien no duda en mentir a su Rey con la esperanza de obtener un privilegio de modo tan artero y desleal, con el que será, asimismo, desleal a una institución histórica a la que dice defender pero de la que sólo busca obtener beneficios económicos, sin importar los medios.

En la tramitación de este expediente está acreditada la intervención del Duque de Tovar[26], implicado en una querella que se sigue en los juzgados madrileños y afecta a la situación irregular de mas de cien títulos nobiliarios.

Es posible que esta intervención fuese la que “allanó” las evidentes irregularidades existentes en la petición y D. Jaime Fernández Moreno, finalmente, obtuvo la sucesión diferida en el título. Una vez en posesión del mismo, a partir de 1987, puso en marcha una serie de actuaciones encaminadas a obtener la extinción de la Fundación[27], presentando una reclamación ante la Dirección General de Acción Social del Ministerio de Asuntos Sociales el 1 de junio de 1994, por presunto incumplimiento de fines[28], la que fue desestimada por este Departamento al entender que los antecedentes existentes en el Protectorado acreditaban el cumplimiento de los fines sociales.

Esta resolución fue recurrida ante la Sección Novena de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (recurso número 1839/94), dictando esta Sala el 11 de junio de 2001 la sentencia nº 475, que declara “que existe causa de extinción de la Fundación, debiendo revertir los bienes en quien ostente el título de Marqués de Núñez”, por lo que tanto la Administración como la Fundación formalizaron el 27 de septiembre de 2001 los correspondientes recursos ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo.

Ante este conflicto de intereses y las irregularidades señaladas, la Fundación presentó, también, la demanda Nº 987/98, ante el Juzgado de 1ª Instancia nº 7 de Zaragoza (lugar de residencia de D. Jaime Fernández Moreno), impugnando esta sucesión, juicio que dió lugar a la Sentencia nº 145/2002 de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Zaragoza, dictada el 11 de marzo de 2002, en cuyo Punto Quinto de sus Fundamentos de Derecho recoge que

“no se ha aportado a las actuaciones testimonio de los expedientes administrativos tramitados con anterioridad, una vez ocurrido el fallecimiento del II Marqués de Núñez, en virtud de los cuales se denegó la concesión de la merced a muy próximos parientes del demandado, como tampoco lo ha sido el posteriormente tramitado, éste por el contrario de signo contrario asignando el título al demandado, y por ello se desconocen los argumentos que fueron empleados para sostener la negativa en los primeros casos, dándola en éste último, y en su consecuencia aquellos ni se pueden afirmar ni se pueden rebatir…”

La sentencia estima parcialmente el recurso de la Fundación en cuanto a no hacer condena en las costas propias de la primera instancia, manteniéndola en sus restantes pronunciamientos, sin costas tampoco en la apelación.

La Fundación ha presentado recurso de casación en Zaragoza el 22 de marzo de 2002, que fue desestimado por la Sala Quinta de la Audiencia Provincial de Zaragoza y esto llevó a presentar un recurso de nulidad el 17 de julio de 2002, que se encuentra pendiente de resolución.

Así los hechos y a la espera de las resoluciones judiciales correspondientes, desde la Fundación se trabaja, también, en documentar fehacientemente la mayor parte posible de los donativos recibidos, respecto de los cuales y para una hipotética solución contraria a los intereses de la Fundación su Patronato ha resuelto instar su devolución y/o aplicación a fines sociales similares a los contenidos en su objeto social.

Otros pretendientes al título fueron: Dª Margarita Fano y García [29] , D. Carlos Ramón García Alix y Sancho [30] y D. Joaquín Núñez Grimaldos [31]. Sus peticiones fueron rechazadas y, por su indudable interés, recogemos algunos de los documentos y argumentos que sirvieron de base a este rechazo.

En el expediente del Título se conserva un Informe Registro núm. 15.127, año 1.928 emitido por el Consejo de Estado[32], registrado de Salida con fecha 20 de junio de 1928, al que se incorpora otro de la Diputación de la Grandeza, que asume, y en el que se señala en relación con la solicitud de los presuntos hermanos:

“…no puede acreditar su parentesco con el último poseedor del título porque los padres que se atribuye fallecieron antes de nacer aquellos; que la posesión de esa calidad de parentesco legítimo no basta para suceder en dignidades nobiliarias, porque aparte de la necesidad legal de probar el parentesco en cada caso, el interés público que representan los Organismos llamados a reconocer el derecho alegado, obliga a examinar las pruebas aportadas, pues si razones de interés privado inclinan a evitar ese examen, la índole de las dignidades nobiliarias concede personalidad a los que han de reconocerlas, especialmente a la Diputación de la Grandeza, para exigir el mantenimiento del derecho que las regula; que el título pudo pasar del primer Marqués al segundo porque así lo autorizó la concesión, pero a éste segundo sólo pueden sucederle los parientes que acrediten serlo y lo sean legítimos porque como dice la ley 3ª, título XX de la Partida IV “daño muy grande viene de no ser legítimos cuando fuesen elegidos para algunas dignidades é honras perderlas han por esta razón”; y que como consecuencia de lo expuesto opina la Diputación que no procede otorgar la sucesión del Marquesado de Núñez a ninguno de los solicitantes…”

Resulta especialmente interesante cuanto se indica en otra parte del mismo, respecto a la pretensión de Dª Margarita:

“…tampoco puede accederse á la solicitud de Dª Margarita Fano García porque de las partidas de matrimonio y defunción de los esposos D. Guillermo Fano y Menéndez y Dª María de la Encarnación García Pérez, cuya paternidad se atribuye Dª Margarita, confrontadas con la partida de nacimiento de ésta, hecho ocurrido once años después del fallecimiento del último de aquellos esposos, destruye de tal modo el parentesco en que fundamenta su pretensión que obliga necesariamente á desestimar esta solicitud mientras cumplidamente no se acredite lo contrario.”


[1] En el  Archivo Diocesano de Lugo, en la relación de Arciprestazgos de dicha dioceses y parroquias comprendidas en cada uno, al nº 26, figura el de Sarria-Samos, y en el nº 12 de éste la parroquia de “Cedrón, Santiago”.

[2] Libro de Bautismos de la Iglesia Parroquial de S. Nicolás de Benvante (Zamora), el 1.5.1805. Esta Iglesia ha desaparecido hoy en día, conservándose la documentación histórica  en la Parroquia de Santa María.

[3] Id.  Id., 29.4.1807.

[4] AHN, Sec. Consejos, L. 8982.

[5] Archivo Histórico Provincial de León.

[6] Anuario Almanaque del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración, Editor Carlos Bailly-Bailliere, Madrid 1879, p. 803.

[7] Archivo Histórico Universidad de Valladolid, Legº nº 455, folios 148 a 152.

[8] Archivo Diocesano de l Obispado de Astorga.

[9] AHN, Sec. UIniversidades, Legº 1.233, Expte. nº 105.

[10] Gaceta Médica, Madrid 1.845, p. 188.

[11] El Criterio Médico, Tomo VIII, Madrid 1.867, pp. 524-528.

[12] AHN, Sec. Consejos (a. 1865), Legº 8.986, Expte. nº 623, y Archivo Central del Ministerio de Justicia, Sec. Títulos Nobiliarios, Caja/Legº nº 13, Expte. 14.

[13] Consejo de Estado, Sección de Gracia y Justicia, Títulos de Castilla, Registro nº 73.338 dpdº, año 1.892. Signª G-055-017.

[14] Registro Civil de Madrid, Distrito de Chamberí, Libro de Defunciones año 1924, nº inscripción 1408.

[15] Este nacimiento se inscribe en el Registro Civil de Madrid, asiento nº 480, el 9.6.1885, y se declara ha tenido lugar el día 4.2.1872. Fue bautizado en la Parroquia de S. Ildefonso de Madrid el 8.2.1872 (Libro de bautismos, folios 42 y 42 vto.).

[16] Libro 20 de Bautismos, folio 177, Parroquia de S. Ildefonso.

[17] Libro 10º de Bautismos, folio 74 y fecha 10.11.1867, de la Iglesia Parroquial de S. Pedro de Yunquera (Guadalajara).

[18] Libro 80 de Bautismos, Parroquia de S. Martín, folio 185 vuelto.

[19] Libro Registro de Defunciones del año 1856, Cédula 2.364, del Archivo del Ayuntamiento de Valencia.

[20] Parroquia de Santa Cruz, de Madrid, Libro 23 de Defunciones, folio 261 vto., nº 7, e inscripción nº 2.265, Sta. Cruz, del Registro de Defunciones del Ayuntamiento de Madrid, año 1848, en el Archivo de Villa.

[21]Entre otros: en 1925, Dª Margarita Fano y García, D. Guillermo García-Alix y Fano y D. Joaquín Núñez Grimaldos; el 1955: D. Jesús Fernández Fano, y en 1966: D. Carlos García-Alix y Sánchez.

[22] BOE de 18 de septiembre de 1982.

[23] Sec. III, Regº Civil, Distrito de Chamberí, Libro 94, folio 69, nº 2366.

[24] Resolución de la Audiencia Territorial de Madrid de 5.7.1962, comunicada al Sr. Juez de 1ª Instancia e Instrucción de esta capital.

[25] Declaración de 14.6.1980 y documento nº 10 de la solicitud.

[26] En el Archivo Central del Ministerio de Justicia, Sec. Títulos Nobiliarios, consta la entrega al Duque de Tovar, el 26.1.1981, de diversas fotocopias del Legº 13, Expte. 14, utilizadas luego en la petición de sucesión diferida.

[27] Requerimiento notarial a través de D. Leopoldo Stampa Sánchez en 19.5.1987 y reunión del Patronato de la Fundación de 14.11.1991, entre otras acciones que constan en los archivos de la Fundación.

[28]Escrito a la Excma. Sra. Ministra de Asuntos Sociales, del 20.5.1994, Registro e Entrada del Ministerio nº 6.029, el 1.6.1994.

[29] Solicitud formulada el 30.3.1925.

[30] El 28.6.1926, Dª Araceli Sánchez López, viuda de D. Carlos García Alix, solicita se tenga por continuador en el título a su hijo D. Carlos Ramón García Alix y Sánchez.

[31] Gaceta de Madrid. Nº 18, del 18.1.1925, p. 311.

[32] Signatura Archivo: año 1928. Ministerio de Gracia y Justicia. Títulos.

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